Cómo se ve la Vía Láctea desde Uruguay
Desde Uruguay, en noches oscuras y lejos de las luces de las ciudades, la Vía Láctea aparece como una banda blanquecina y difusa que cruza el cielo. No se ven estrellas individuales en esa franja, sino el brillo conjunto de millones de ellas que están demasiado lejos para distinguirlas a simple vista.
La mejor época para observarla es entre marzo y octubre, sobre todo en nuestro invierno. En esos meses el centro de la galaxia, que es la parte más brillante, se eleva bien por sobre encima del horizonte. Se ve hacia el sur, en dirección a la constelación de Sagitario. Desde lugares como las sierras o la costa lejos de Montevideo el arco de la Vía Láctea puede verse cruzando de un lado a otro del cielo.
Créditos: Vista de la Vía Láctea en Uruguay
Vista superior y de costado
Si pudiéramos salir de la galaxia y mirarla desde arriba veríamos un gran disco con un centro brillante y varios brazos espirales (no están enrollados como los de un espiral de mosquitos si no como un molinete). El Sol está en uno de sus brazos, no muy lejos del plano medio.
Vista de costado, la Vía Láctea se parece a un disco delgado con un abultamiento en el centro, llamado bulbo. Ese bulbo es más grueso y está formado principalmente por estrellas antiguas. Alrededor de todo hay un halo esférico mucho más difuso, donde se encuentran los cúmulos globulares y una gran cantidad de materia oscura. El disco en sí tiene dos componentes: uno delgado, donde están la mayoría de las estrellas jóvenes y el gas, y otro un poco más grueso con estrellas más viejas.
Desde la Tierra solo vemos una parte de ese disco de canto, por eso aparece como una banda luminosa atravesada por zonas oscuras de polvo interestelar.
Karina Azambuya
Observatorio