martes, 28 de abril de 2026

El telescopio de nuestro observatorio

En nuestro observatorio contamos con un instrumento muy especial: un telescopio Meade LXD75 con tubo refractor acromático de 152 mm de apertura y 1300 mm de distancia focal. Dicho de forma sencilla: es un telescopio grande, y capaz de mostrar con gran detalle muchos objetos del cielo.

Telescopio astronómico Meade refractor

Gracias a su diseño refractor, utiliza lentes para concentrar la luz y formar imágenes nítidas. Este tipo de telescopios es genial para observar la Luna, los planetas y estrellas dobles, ya que ofrece imágenes claras y con buen contraste.

¿Qué podemos observar?

Con este telescopio es posible observar los cráteres y mares lunares (formados por basalto). También pueden verse los anillos de Saturno, las lunas principales de Júpiter o satélites galileanos, las fases de Venus, LAS manchas solares usando un filtro específico y algunas nebulosas.

Cada observación es diferente, porque el cielo cambia con las estaciones y también influyen las condiciones atmosféricas de cada noche.

La manopla digital y el sistema GoTo

Una de las partes más interesantes del equipo es su manopla digital, también llamada controlador electrónico. Este accesorio permite seleccionar objetos celestes desde un menú y ordenar al telescopio que se dirija automáticamente hacia ellos. De todas formas la mayoría de las veces hay que hacer un pequeño ajuste manual para mejorar el foco.

Por ejemplo, si se elige Saturno o la Nebulosa de Orión, el telescopio gira y apunta por sí solo hacia la zona correcta del cielo. Esto facilita mucho la observación.

¿Qué significa que tenga “seguimiento”?

La Tierra está girando constantemente, rota en torno a un eje imaginario, por eso las estrellas y planetas parecen moverse lentamente en el cielo. Si observamos con aumentos altos, ese movimiento se nota enseguida.

El sistema de seguimiento del telescopio coontrarresta ese desplazamiento y mantiene el objeto centrado en el ocular. Así se puede observar durante más tiempo sin necesidad de ajustarlo manualmente.

El buscador: una ayuda para apuntar

Además del tubo principal, el telescopio posee un buscador, que es un pequeño telescopio auxiliar colocado arriba y paralelo al principal y ayuda a localizar los objetos con mayor rapidez ya que se observa un campo visual mayor y el objeto se centra en un a grilla.

Como muestra una zona más amplia del cielo, resulta más sencillo apuntar primero con el buscador y luego observar con el telescopio principal, donde el aumento es mayor. Es como usar una guía para llegar con precisión al destino.

Una puerta al universo

Más allá de sus características técnicas, este telescopio cumple una misión fundamental: acercarnos a los astros. Mirar por él no es solamente ver un objeto lejano, sino comprender que vivimos en un universo lleno de maravillas.

Cada noche de observación puede transformarse en una experiencia inolvidable.

Karina Azambuya

Cómo entra la luz en un telescopio refractor

Cuando observamos el cielo con un telescopio, en realidad estamos aprovechando algo muy simple y maravilloso: la luz que viaja desde los astros hasta nosotros. Esa luz puede haber salido hace segundos, años o incluso miles de años, según el objeto observado.

En un telescopio refractor, como el de nuestro observatorio, la luz entra por la parte frontal del tubo y atraviesa lentes especialmente diseñadas para concentrarla y formar una imagen nítida.

Crédito: YouTube

Esquema de telescopio refractor

Crédito: Spaceplace NASA

La luz llega casi en líneas paralelas

Las estrellas están tan lejos que los rayos de luz que llegan a la Tierra lo hacen prácticamente paralelos entre sí. El objetivo del telescopio es captar una mayor cantidad de esa luz y dirigirla correctamente hacia un punto.

La lente objetivo refracta la luz

La palabra refracción significa cambio de dirección de la luz al pasar de un medio a otro. En este caso, la luz pasa del aire al vidrio de la lente y luego vuelve al aire. Debido a ello, los rayos se desvían y comienzan a converger.

Gracias a este fenómeno físico, la lente reúne la luz y la concentra en una zona llamada foco.

¿Qué es el foco?

El foco es el punto donde los rayos luminosos se encuentran luego de atravesar la lente. Allí se forma una imagen real del objeto observado. Esa imagen es pequeña, pero contiene muchísima información.

Formación del foco en una lente convergente

Crédito: Astronomía para todos

El ocular amplía la imagen

Una vez formada la imagen en el foco, entra en acción el ocular. El ocular funciona como una lupa de precisión: amplía esa imagen para que nuestro ojo pueda verla con más detalle.

Por eso, en astronomía no alcanza con tener un buen telescopio. También es importante elegir correctamente el ocular según el objeto que se desea observar.

Cómo entra la luz en un telescopio reflector2

Crédito: Spaceplace NASA

¿Por qué se ve mejor que a simple vista?

Porque el telescopio capta mucha más luz que la pupila humana y además permite aumentar la imagen. Eso hace posible distinguir cráteres lunares, las bandas de Júpiter, los anillos de Saturno y objetos dde cielo pŕofundo como nebulosas o cúmulos estelares.

Una máquina para recolectar luz

Aunque solemos pensar que un telescopio sirve para “acercar” objetos, su verdadera función principal, como les comente en el posteo anterior, es recolectar luz y organizarla de forma precisa. Cuanta más luz reúne, más detalles podemos ver.

En la próxima entrada veremos algo fundamental para todo observador: los oculares, sus aumentos y para qué conviene usar cada uno.

Karina Azambuya

Cómo funcionan los telescopios y qué tipos existen

Desde tiempos antiguos, la humanidad observó el cielo con curiosidad. La invención del telescopio permitió dar un salto extraordinario: potenciar la luz que percibimos de los objetos muy lejanos y revelar detalles invisibles a simple vista. Gracias a ellos hoy conocemos mejor la Luna, los planetas, las estrellas, las galaxias y gran parte del universo observable.

¿Cómo funciona un telescopio?

A diferencia de lo que muchas personas creen, la función principal de un telescopio no es “agrandar” los objetos, sino recolectar luz. Cuanta más luz capta, más brillantes y detallados se vuelven los cuerpos celestes observados.

Luego, mediante lentes o espejos, esa luz se concentra y forma una imagen que puede verse a través de un ocular o registrarse con una cámara. Por eso, el diámetro del telescopio suele ser más importante que el aumento indicado en la caja comercial.

Partes principales

La mayoría de los telescopios poseen tres elementos fundamentales: el tubo óptico, donde viaja la luz; la montura, que sostiene y orienta el equipo; y el trípode o base, encargado de brindar estabilidad. En muchos modelos modernos también existen motores y sistemas computarizados para seguir automáticamente el movimiento del cielo.

Tipos de telescopios

Existen distintos diseños, cada uno con ventajas particulares según el uso que se desee darles.

Telescopios refractores

Utilizan lentes en la parte frontal del tubo para concentrar la luz. Son conocidos por ofrecer imágenes nítidas y contrastadas, especialmente útiles para observar la Luna y los planetas. Suelen requerir poco mantenimiento.

Telescopios reflectores

Emplean espejos en lugar de lentes. Son muy eficientes para observar objetos débiles del cielo profundo, como nebulosas y galaxias, ya que permiten grandes aperturas a menor costo.

Radiotelescopios y telescopios espaciales

No todos los telescopios observan luz visible. Algunos detectan ondas de radio, rayos X o infrarrojo. Otros se ubican fuera de la atmósfera terrestre, como el telescopio espacial Hubble o el James Webb, evitando las distorsiones del aire y captan las imágenes m{as alucinantes nunca antes vistas.

Una ventana al universo

Cada telescopio, desde uno pequeño de aficionado hasta los que son profesionales, cumple la misma misión: ampliar nuestra capacidad de explorar el cielo.

En una próxima entrada conoceremos también el telescopio que utilizamos en el observatorio Del liceo 26 y las posibilidades que ofrece para descubrir el firmamento.

Karina Azambuya

martes, 21 de abril de 2026

20 de abril: Noche Mundial en Defensa de la Luz de las Estrellas

Hace 19 años, en la isla de La Palma (España), representantes de la UNESCO, la Unión Astronómica Internacional y varias organizaciones más, firmaron la Declaración de La Palma. Este documento histórico reconoce al cielo nocturno como patrimonio universal de la humanidad y defiende el derecho de todas las personas a contemplar las estrellas.

Los 20 de abril de todos los años, la Fundación Starlight convoca a millones de personas alrededor del mundo a participar del Apagón Starlight: apagar las luces innecesarias durante una hora para recuperar algo que muchos ya casi no recuerdan… mirar al cielo y ver incontables estrellas.

En Uruguay también decimos presente

Desde 2023, la Red Pro Cielos Oscuros es la encargada de promover esta iniciativa en nuestro país. Es un colectivo de ciudadanos que trabajan activamente para sensibilizar sobre la importancia de proteger nuestros cielos oscuros y organiza y promueve el apagón simbólico cada año.

Un problema que nos afecta a todos

La contaminación lumínica ya afecta a más del 80 % de la población mundial. Cada vez es más difícil encontrar lugares donde se pueda disfrutar de un cielo verdaderamente oscuro. Apagar una luz esta noche es un gesto pequeño, pero con un mensaje muy poderoso: el cielo nocturno nos pertenece a todos y tenemos que protegerlo.

La invitación está hecha para que te sumes de aquí en más. La consigna es siemre la misma: entre las 20 y las 21 horas (o durante el tiempo que puedas), apagá las luces exteriores innecesarias, reducí la iluminación interior y salí a mirar el cielo. Aunque sea por unos minutos, regalate el momento de reconectar con las estrellas.

Porque proteger la noche es proteger también nuestra capacidad de maravillarnos.

Karina Azambuya
Observatorio

Efectos de la contaminación lumínica: por qué la luz de noche nos afecta a todos

La contaminación lumínica es el exceso de luz artificial que se proyecta hacia el cielo o hacia donde no es necesaria. Aunque parece algo inofensivo, sus consecuencias son profundas y afectan nuestra salud, la biodiversidad, la astronomía y hasta el bolsillo.

Cielo nocturno oscuro con Vía Láctea visible

Créditos: Fefo Bouvier Photography – Cielo nocturno sin contaminación lumínica con la Vía Láctea visible

1. Impacto en la observación del cielo

La luz artificial dispersada en la atmósfera crea un brillo celeste (skyglow) que oculta las estrellas. En muchas ciudades ya es imposible ver la Vía Láctea a simple vista. Esto reduce drásticamente la visibilidad de objetos celestes y complica el trabajo de astrónomos aficionados y profesionales.

Cielo contaminado con exceso de luminarías

Créditos: Montevideo Portal – Cielo con fuerte contaminación lumínica

2. Efectos en la salud humana

La luz nocturna altera nuestros ritmos circadianos y la producción de melatonina. Esto puede provocar insomnio, fatiga crónica, estrés y mayor riesgo de ciertos problemas de salud a largo plazo.

3. Consecuencias para la biodiversidad

La luz artificial desorienta aves migratorias, insectos, tortugas marinas y murciélagos. Muchos insectos mueren atraídos por las luces, afectando toda la cadena alimentaria. También altera la reproducción de corales y el comportamiento de anfibios.

4. Desperdicio energético

Se estima que entre el 30 % y el 60 % de la iluminación exterior es innecesaria. Esto representa un gasto enorme de energía y un aumento en las emisiones de CO₂.

En Uruguay

Aunque todavía tenemos cielos relativamente buenos en zonas rurales, las ciudades como Montevideo sufren cada vez más este problema. Iniciativas como la Red Pro Cielos trabajan para sensibilizar y promover una iluminación más inteligente y respetuosa con la noche.

Proteger el cielo oscuro no significa quedarse a oscuras. Significa iluminar de forma inteligente: luz dirigida hacia abajo, en el momento y lugar necesario.

Pequeños gestos como apagar luces exteriores innecesarias hacen una gran diferencia. El cielo nocturno es un patrimonio compartido que vale la pena cuidar.

Karina Azambuya
Observatorio

Se estima que entre el 30 % y el 60 % de la iluminación exterior es innecesaria. Esto representa un gasto enorme de energía y un aumento en las emisiones de CO₂.

En Uruguay

Aunque todavía tenemos cielos relativamente buenos en zonas rurales,o en algunos sectores de la franja costera, las ciudades como Montevideo sufren cada vez más este problema. Iniciativas como la Red Pro Cielos Oscuros trabajan para sensibilizar y promover una iluminación más inteligente y respetuosa de la noche.

Proteger el cielo oscuro no significa quedarse a oscuras. Significa iluminar de forma inteligente: luz dirigida hacia abajo, en el momento y lugar necesario.

Pequeños gestos como apagar las luces exteriores innecesarias hacen una gran diferencia. El cielo nocturno es un patrimonio compartido que vale la pena cuidar.

Karina Azambuya
Observatorio

martes, 14 de abril de 2026

“Todos somos una tripulación”: Las emotivas palabras de Christina Koch desde el espacio

¿Quién es Christina Koch?

Christina Koch nació el 29 de enero de 1979 en Grand Rapids, Michigan. Es ingeniera eléctrica y física. Fue seleccionada como astronauta por la NASA en 2013. En 2019-2020 estableció el récord del vuelo espacial más largo realizado por una mujer (328 días a bordo de la Estación Espacial Internacional). En abril de 2026 se convirtió en la primera mujer en viajar más allá de la órbita terrestre baja y en dar la vuelta a la Luna como especialista de misión en Artemis II.

Además de su destacada carrera técnica, Christina es conocida por su pasión por los desafíos extremos y su capacidad para trabajar en equipo en entornos hostiles.

Sus palabras desde el espacio

Durante la misión Artemis II, Christina Koch compartió una reflexión profunda sobre lo que significa ser parte de una tripulación y sobre cómo vemos nuestro planeta desde el espacio profundo.

Créditos: CIENCIA LEGACY – Lo que dijo Christina Koch… nadie lo esperaba (2026)

En el video, la astronauta describe con emoción cómo una verdadera tripulación “rema junta todo el tiempo, dispuesta a sacrificarse en silencio el uno por el otro”

Un mensaje que nos invita a sentirnos como una sola humanidad navegando juntos en el universo.

Karina Azambuya
Observatorio

El regreso a la Tierra y el amerizaje de la misión Artemis II

Después de un histórico viaje de 10 días alrededor de la Luna, la nave Orion de Artemis II regresó a la Tierra el 10 de abril de 2026. El amerizaje se produjo en el Océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, California, a las 20:07 hora de la costa este de Estados Unidos.

La fase final: reentrada atmosférica

Orion entró en la atmósfera terrestre a una velocidad aproximada de 40.000 km/h. La protección térmica del escudo delantero soportó temperaturas de hasta 2.800 °C, creando un plasma que interrumpió temporalmente las comunicaciones. La nave redujo su velocidad gracias a la fricción atmosférica y desplegó once paracaídas para un aterrizaje suave en el océano.

Créditos: [Red Mas Noticias] – Reentrada y amerizaje de la misión Artemis II

El rescate

Tras el amerizaje, un equipo combinado de NASA y la Marina de Estados Unidos recuperó la cápsula y a los astronautas. Estos fueron trasladados en helicóptero al buque USS John P. Murtha para una evaluación médica inicial. Posteriormente fueron llevados al Johnson Space Center en Houston.

Este amerizaje exitoso cierra la primera fase tripulada del programa Artemis y confirma que Orion está lista para misiones más complejas, incluyendo el primer alunizaje de la era Artemis.

Karina Azambuya
Observatorio

La trayectoria completa de la misión Artemis II: Un viaje en forma de ocho

Una de las partes más fascinantes de Artemis II es su trayectoria. A diferencia de las misiones que orbitan la Luna, esta nave realiza un sobrevuelo (flyby) siguiendo un camino en forma de ocho que la lleva lejos de la Tierra, alrededor de la Luna y de regreso de forma segura usando la gravedad lunar.

El viaje completo dura aproximadamente 10 días y recorre más de 1.100.000 kilómetros.

Día 1: Lanzamiento y órbita terrestre alta

La misión comenzó el 1 de abril de 2026 con el despegue del cohete SLS desde el Kennedy Space Center. Después de separarse del cohete, la nave Orion entró en una órbita terrestre elíptica alta. Durante casi un día completo, la tripulación realizó pruebas de sistemas, verificó el soporte vital y practicó maniobras manuales.

Día 2: Inyección translunar (TLI)

Una vez completadas las verificaciones, Orion encendió su motor principal durante aproximadamente 6 minutos. Esta maniobra, llamada “translunar injection”, impulsó a la nave fuera de la órbita terrestre y la colocó en una trayectoria libre de regreso que la llevaría alrededor de la Luna.

Trayectoria de la misión Artemis II en forma de ocho

Créditos: NASA – Diagrama de la trayectoria de Artemis II (figura en ocho)

Días 3 a 5: Viaje hacia la Luna

Durante estos días, Orion viaja hacia la Luna en una trayectoria que la aleja progresivamente de la Tierra. La tripulación continúa realizando pruebas de navegación, comunicaciones y habitabilidad en el espacio profundo. En este tramo la nave alcanza distancias cada vez mayores de nuestro planeta.

Día 6: Sobrevuelo lunar (Lunar Flyby)

El momento más emocionante ocurre alrededor del día 6. Orion pasa por el lado oculto de la Luna a una distancia aproximada de entre 6.500 y 9.700 kilómetros de la superficie. En este punto la nave alcanza su máxima distancia de la Tierra: más de 406.000 kilómetros, superando el récord de Apollo 13.

Durante el sobrevuelo, los astronautas realizan observaciones de la Luna, especialmente del lado oculto, y experimentan un breve corte de comunicaciones con la Tierra.

Días 7 a 10: Regreso a la Tierra

Después del flyby, la gravedad de la Luna “lanza” a Orion de regreso hacia la Tierra. La nave sigue la segunda mitad de la figura en ocho. En los últimos días se preparan los sistemas para la reentrada atmosférica y el amerizaje en el Océano Pacífico, previsto para alrededor del día 10 o 11.

¿Por qué esta trayectoria?

Esta ruta en forma de ocho es una trayectoria de “retorno libre” (free return). Si algo fallara en el motor de Orion, la gravedad lunar devolvería automáticamente la nave a la Tierra sin necesidad de otro encendido. Es una de las medidas de seguridad más importantes de la misión.

Esta trayectoria no solo prueba la nave en condiciones reales de espacio profundo, sino que también prepara las maniobras necesarias para las futuras misiones tripuladas que sí aterrizarán en la Luna.

En la próxima entrada hablaremos de las observaciones que realizó la tripulación durante el sobrevuelo y qué se espera de Artemis III.

Karina Azambuya
Observatorio

martes, 7 de abril de 2026

Video: Explicación clara de la misión Artemis II

Para complementar la información que les he estado publicando, les quiero compartir este video, que explica de forma clara y detallada la misión Artemis II: su duración, los objetivos, la nave Orion, el sobrevuelo lunar y su importancia como paso hacia futuras misiones tripuladas a la Luna y Marte.

El video cuenta con análisis de expertos.

Créditos: Noticias Caracol – Explicación y análisis de la misión Artemis II (2026)

En el video se destaca cómo esta misión prueba por primera vez con tripulación todos los sistemas críticos de Orion en el espacio profundo y prepara el camino para Artemis IV, la primera misión que regresará humanos a la superficie lunar.

Karina Azambuya
Observatorio

Misión Artemis II: El regreso tripulado de la humanidad a la Luna

La misión Artemis II de la NASA marca un hito histórico en la exploración espacial. Lanzada el 1 de abril de 2026 desde el Kennedy Space Center en Florida, esta es la primera misión tripulada que viaja más allá de la órbita terrestre baja en más de 53 años. Cuatro astronautas viajan a bordo de la nave Orion en un vuelo de aproximadamente 10 días alrededor de la Luna.

Lanzamiento y vehículo

La misión despegó a bordo del cohete Space Launch System (SLS) Block 1, el más potente jamás construido por la NASA. El lanzamiento ocurrió a las 18:35 hora de Florida (22:35 UTC) desde la plataforma 39B. Después de la separación de los propulsores sólidos y la etapa central, la nave Orion se separó y comenzó su viaje.

El cohete SLS impulsó a la tripulación hacia una órbita terrestre alta, desde donde la nave realizó la maniobra de inyección translunar para dirigirse hacia la Luna.

La nave espacial Orion

Orion es la nave tripulada de nueva generación de la NASA, diseñada para misiones de larga duración en el espacio profundo. En Artemis II se prueba por primera vez con tripulación a bordo. La nave cuenta con un módulo de servicio europeo que proporciona propulsión, energía y soporte vital. Durante el vuelo, los astronautas evalúan sistemas de soporte de vida, navegación, comunicaciones y habitabilidad en condiciones reales de espacio profundo.

Nave Orion durante la misión Artemis II

Créditos: NASA – Nave Orion en ruta hacia la Luna durante Artemis II

Objetivos principales

Artemis II no aterriza en la Luna, sino que realiza un sobrevuelo (flyby) a aproximadamente 6.500 km de la superficie lunar, pasando por el lado oculto. Sus objetivos clave son:

  • Probar todos los sistemas de Orion con tripulación en el espacio profundo
  • Validar las maniobras de navegación y control manual de la nave
  • Evaluar el soporte vital, las comunicaciones a distancia lunar y la protección térmica
  • Realizar observaciones científicas de la Luna y estudios sobre la salud de los astronautas
  • Preparar el camino para Artemis III, la primera misión que regresará humanos a la superficie lunar

Durante el vuelo, la tripulación rompió el récord de distancia de Apollo XIII, llegando más lejos de la Tierra que cualquier humano desde 1970.

La tripulación histórica

La tripulación de Artemis II está compuesta por cuatro astronautas experimentados:

  • Reid Wiseman (NASA) – Comandante
  • Victor Glover (NASA) – Piloto
  • Christina Koch (NASA) – Especialista de misión
  • Jeremy Hansen (Agencia Espacial Canadiense) – Especialista de misión

Esta tripulación incluye hitos importantes: la primera mujer (Christina Koch), la primera persona afrodescendiente (Victor Glover) y el primer canadiense en viajar más allá de la órbita terrestre baja.

¿Qué significa esta misión para el futuro?

Artemis II es un vuelo de prueba esencial. Los datos recopilados servirán para perfeccionar las tecnologías que permitirán aterrizajes sostenibles en la Luna y, eventualmente, misiones tripuladas a Marte. Representa el regreso de la exploración humana al espacio profundo y abre una nueva era de colaboración internacional en las ciencias del espacio.

Karina Azambuya
Observatorio

¡Bienvenidos al año 2026 en el Observatorio!

Querida comunidad:

Comenzamos este nuevo año con una emoción especial. La humanidad está viviendo un momento histórico: la misión Artemis II de la NASA se encuentra en pleno vuelo alrededor de la Luna, la primera misión tripulada que viaja más allá de la órbita terrestre baja en 53 años.

Una imagen que nos inspira

Para abrir este 2026 les quiero compartir una de las primeras imágenes impresionantes captadas por la tripulación del Artemis II desde la nave espacial Orion. El comandante Reid Wiseman tomó esta fotografía de la Tierra, mostrando nuestro planeta azul con auroras visibles y la belleza única de nuestro planeta visto desde el espacio profundo.

Tierra vista desde la nave Orion durante la misión Artemis II

Créditos: NASA / Reid Wiseman (Artemis II) – Tierra vista desde Orion tras la inyección translunar

Esta imagen nos recuerda por qué hacemos lo que hacemos: explorar, entender y cuidar nuestro planeta mientras extendemos la presencia humana en el Sistema Solar.

¿Qué nos depara este año?

En el Observatorio seguiremos profundizando en los grandes temas de la exploración espacial. Este será el año de Artemis II y del regreso de la humanidad a las cercanías de la Luna. Pronto publicaremos una serie completa de entradas dedicadas a esta misión:

  • Lanzamiento y características técnicas
  • Objetivos científicos y de prueba de la nave Orion
  • La tripulación histórica
  • El sobrevuelo lunar y lo que viene después

Además, continuaremos con nuestros proyectos educativos habituales: observaciones astronómicas, análisis de datos, música y arte inspirados en el cosmos, y mucho más.

¡Gracias por acompañarme un año más! Este 2026 promete ser inolvidable para quienes amamos la astronomía.

Karina Azambuya
Observatorio